Conversatorio Herrera Luque Del diván a la crónica

By 28 mayo, 2026Noticias

Herrera Luque: Del diván a la crónica, un viaje a las entrañas de la psique y la historia venezolana

En el marco de la celebración de la semana del libro, el pasado 23 de abril, en el auditorio Manoa estuvo presente un nutrido público ávido de literatura, historia y memoria.

El conversatorio “Herrera Luque: Del diván a la crónica«, fue un encuentro diseñado para desentrañar las múltiples facetas de uno de los intelectuales más fascinantes y polémicos de la Venezuela del siglo XX.

La velada inició con una atmósfera de profunda sensibilidad gracias a la apertura musical de la agrupación Musicum, bajo la impecable dirección del maestro Bartolomé Díaz. Las notas musicales llevaron el sello de Lorca más las anécdotas del director de Cultura quien conoció a Pancho (Francisco Herrera Luque) no solo sirvieron de preámbulo, sino de puente para disponer al espíritu de la audiencia hacia la reflexión y el viaje en el tiempo que vendría a continuación.

El evento reunió a tres destacados ponentes que, desde distintas ópticas, abordaron la complejidad del psiquiatra que decidió sentar a la historia de Venezuela en el diván.

Elvis Blanco Duno abrió mostrando lo verídico, lo fabulado y lo verosímil en la narrativa histórica de Herrera Luque, y su impacto en el lector. El profesor Blanco Duno desglosó cómo el autor de Boves, el urogallo lograba disolver las fronteras entre la realidad documentada y la ficción necesaria. «Herrera Luque no mentía; novelaba la verdad para hacerla digerible y, sobre todo, impactante», se extrajo de la reflexión. El ponente explicó cómo este juego de espejos genera en el lector una conmoción atrapante, obligándolo a cuestionar la «historia oficial» y a mirarse en el espejo de las taras del pasado.

Por su parte, Heraclio Atencio Bello ofreció una mirada tridimensional del personaje, abordando a Herrera Luque como psiquiatra, docente académico e historiador. Atencio Bello recordó que antes del novelista de masas, existió el científico riguroso, el profesor universitario que analizaba los traumas colectivos a través de la patología y la herencia de los conquistadores. Esta ponencia reivindicó al Herrera Luque institucional, aquel cuya autoridad académica respaldó el peso de sus audaces tesis literarias.

Finalmente, Juan Miguel Rossi cerró el ciclo de ponencias conversando sobre la intrahistoria en la narrativa de Francisco Herrera Luque. Inspirado en el concepto unamuniano, el profesor Rossi conectó cómo este destacado autor no se quedaba en los grandes nombres de los próceres, sino en la vida cotidiana, en las motivaciones ocultas, los resentimientos, los miedos y las pasiones de la gente común que, a fin de cuentas, es la que dinamita o sostiene los grandes procesos históricos.

A décadas de su partida, Francisco Herrera Luque demostró que sigue vivo. Su capacidad para saltar del diagnóstico clínico a la crónica histórica continúa siendo un faro —y a veces un detonante de necesarias controversias— para entender el «ser» venezolano.

Una celebración del Día del Libro que no sólo honró a las letras, sino a la identidad de un país que se sigue buscando en las páginas de su propia historia.